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Guía del Antojito Escolar Mexicano

Gran cantidad de padres de familia y directores de escuela repitieron incontables veces a sus hijos o alumnos que no era bueno andar comiendo "mugres" compradas afuera de la escuela. Y gran cantidad de estos hijos y alumnos ignoraron completamente tal solicitud, y disfrutaron del inolvidable sabor de los antojitos escolares.

A veces pareciera que en gran cantidad de las comidas, lo disfrutable del sabor es inversamente proporcional al valor nutricional de las mismas. He aquí una guía básica de estos antojitos encontrados afuera de los colegios y escuelas, en su mayoría tan poco nutritivos como disfrutados por todas las generaciones.




Raspados con Bacterias

Un gran trozo de hielo depositado en un carrito, sin ningún contenedor higiénico, era raspado sin piedad por un señor que procedía después a vaciar el hielo picado en un vaso, donde lo bañaba con jarabes de sabores artificiales en llamativos colores. Se disfrutaba con popote, y dependiendo de la velocidad con que el hielo se deshacía, podías quedarte con un vaso de hielo despintado en la mano, o lo mejor, un montón de pedacitos de hielo saborizado y coloreado que te dejaba los dientes temblando de emoción. Todo un clásico!




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Yukis y Nieves Sanitariamente Cuestionables

Imposible olvidar los "yukis" o "nieve" de limón de color verde fluorescente, coronados por una espesa capa de chile en polvo, usualmente procedente de saleros en forma de barrilito. Se les acusa de causar dolor abdominal. En su versión más finolis, eran de color más bien blanquecino, y el vendedor ofrecía también helado de fresa, melon o mango, en conos "de agua", de esos blandos que son de harina más blanda que los de galleta de las neverías decentes. Pero el consentido era siempre el "yuki", servido en vasos blancos de unisel o, en su versión "económica", en vasitos azules tamaño muestra gratis, con cucharitas planas de madera. Mmm!




Paletas de Agua Puerca y Colorante

Muchos afirmaban que estas paletas, vendidas en carrito, eran elaboradas a base de agua puerca, y se cuestionaban "qué tan sucias traía las manos el señor que las hacía", algunos dando por sentado que era el mismo que empujaba el carrito. Había paletas cuadradas, con sabores de limón, tamarindo, fresa, sandía (con semillas), uva, o vainilla, de polémico color azul y que te dejaba pintados los labios y la lengua. También había paletas cilíndricas de chile y de pepino, así como los llamados "sabalitos", "bollos", o "bolis". Para darte el cambio, abrían una tapa plateada que cubría un compartimento en la superficie del carrito, donde guardaban todas las monedas. De aquí puede proceder la crítica a las manos sucias de los vendedores, aunque las paletas traían envolturas de papel o plástico. Algunas marcas conocidas eran "Adelita", "Lupita", "Koldy" y "La Reina del Pacífico".




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El Elote Con Microbios

Desgranado o entero (altamente prohibido por los ortodoncistas), era muchas veces vendido en invierno por los que en verano vendían los Raspados Con Bacterias o los Yukis Altamente Cuestionables. Se preparaban con limón, mayonesa, crema y chile, y ya más recientemente con queso amarillo. A nadie le importaba si la crema se cortaba o no con el limón (nunca supe de nadie que afirmara haber sentido el sabor de los lácteos cortados). Si lo pedías entero, te preguntaban si lo querías tierno o macizo, y te permitían escogerlo de una palangana galvanizada de donde lo sacaban con unas pinzas como las de las panaderías para ensartarles un palito de madera en la parte de abajo.



Chicharrones y Tostadas Causantes de Gastritis
Generalmente el mismo señor ofrecía grandes chicharrones de harina, a los que les llaman "duritos", y tostadas de las de color naranja. Los chicharrones se preparaban con limón, salsa y crema, y las tostadas podían ser "sencillas", con limón, sal (también en salero de barrilito), chile en polvo y salsa, o "especiales", con lechuga o repollo, crema y frijoles. Dependiendo del vendedor, estos productos eran ofrecidos con salsa Valentina o Botanera, o salsas caseras, algunas de ellas de sabor inigualable. Los consumidores de tostadas generalmente compraban varias y se las llevaban una encima de otra en altas pilas depositadas en pedazos de papel café que acababa todo remojado y agujerado.



Fritos y Papitas Causantes de Obesidad

Podían ser los clásicos de Sabritas u otras marcas, enteros o previamente triturados con los dedos, solos o con salsa, crema, queso, chili, y a veces hasta frijoles, papitas de las que se venden por kilo, pero de las grasosas (aún no existían las deshidratadas), o fritos de los que vienen en forma de gusanos o de ruedas de carreta y se preparan en sartén, que sabían mejor justo a la mitad de su ablandamiento con crema y/o salsas diversas, y que hacían ruido al encogerse.



Otros

"Brinquitos", pastelitos como Gansitos ("pato a la orange": Gansito con naranjada) y Pingüinos, polvos de colores en popote, Ticos, pulpas y bolas de tamarindo. En la mayoría de los casos, las bebidas más populares que acompañaban a estos antojitos cuando hacía falta, eran las naranjadas y la omnipresente Coca-Cola.

Para terminar, una pregunta: ¿Qué tanto éxito tendrían estos antojitos si se vendieran afuera de las empresas?



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